Sagrera puso final a otra temporada de la F3 Británica en Donington Park

La temporada 2022 de la GB3 puso punto y final en el trazado de Donington Park. Javier Sagrera tuvo que lidiar con varias circunstancias ajenas al piloto, que no le permitieron terminar el año como le hubiera gustado. El ritmo y potencial del piloto de 18 años, quedó reflejado en las carreras donde mostró persistencia y constancia a pesar de todo.

 

La temporada 2022 de la GB3 puso punto y final en el trazado de Donington Park. Javier Sagrera tuvo que lidiar con varias circunstancias ajenas al piloto, que no le permitieron terminar el año como le hubiera gustado. El ritmo y potencial del piloto de 18 años, quedó reflejado en las carreras donde mostró persistencia y constancia a pesar de todo.

“Aprendimos mucho durante el último fin de semana de carreras. En la ‘qualy’ teníamos ritmo pero las condiciones después fueron complicadas. Sacamos todo lo que pudimos de cada manga y en la última tuvimos que remontar varias veces, lo cual nos dio mucha experiencia en diferentes situaciones”.

El Gran Premio arrancó el jueves con los habituales entrenamientos libres. Los pilotos disponen de dos días, también el viernes, para preparar el fin de semana en varias sesiones cortas donde pueden rodar y probar los ajustes necesarios. Sagrera y su equipo, Carlin Racing, aprovecharon al máximo los dos días, pero las condiciones meteorológicas eran cambiantes como es habitual en Gran Bretaña y había que adaptarse a ello continuamente.

“El jueves y viernes estuvimos haciendo los entrenamientos de siempre y todavía nos faltaban algunos aspectos por mejorar pero ya sabíamos que en la 'qualy' teníamos margen de mejora. Teníamos claro que cuando lo tuviéramos todo en su sitio, las sensaciones serían buenas”. 

"El sábado en la qualy terminamos séptimo y sexto. Viendo los datos, la ‘pole’ hubiera sido nuestra si no fuera porque perdí 4 décimas y medio en la recta y me quedé a tres décimas del primero, así que en teoría tendría que haber ido una décima y media más rápido”.

En la primera carrera, el piloto de Girona partía séptimo y se mantuvo en la posición de salida de principio a fin, mostrando constancia y buen ritmo en un circuito en el que se hace muy difícil adelantar.

“La primera carrera fue muy monótona, porque es imposible adelantar en este circuito. Cuando todos los coches alcanzamos un cierto ritmo, te acercas al coche de delante y estás a medio segundo, pierdes carga aerodinámica y te vas de recto. Después te ves obligado a coger distancia y volver a acercarte, y así continuamente, sin poder avanzar. Terminé séptimo, en el mismo lugar donde empecé. En resumidas cuentas estuvo bien porque fue una carrera de dar vueltas, de mantenerse y no cometer errores, básicamente aprender a controlarse”.

“La segunda carrera fue medio en mojado, con estrategias distintas, hubo pilotos que pusieron neumáticos de seco y otros de agua… Era una pista mojada que se estaba secando. En nuestro caso, no acertamos con las presiones y saliendo desde la sexta posición, en la segunda vuelta me situé cuarto, pero después fui perdiendo fuelle por los neumáticos. Perdía posiciones constantemente hasta que terminé en la décimo sexta posición. No pude hacer nada porque las gomas de mojado quedaron como si fueran de seco por el tema de las presiones”.

“La tercera y última carrera fue como una película. Salíamos en parrilla inversa, como siempre. Yo partí desde la vigésima posición. Esta vez fue en seco y sabíamos que teníamos buen ritmo en esas condiciones. Empecé bien, recuperé algunas plazas en las primeras vueltas hasta que otro piloto me tocó y volví atrás. Después, las recuperé de nuevo pero mi compañero de equipo se tocó con otro piloto y cuando volvió a pista me sacó a mí de ella. Volví a perder las posiciones que había ganado y empecé a remontar una vez más, hasta terminar 11º. Realmente fue un aprendizaje total aunque de no haber sido por los toques, hubiéramos estado mucho más adelante”.

Así cuenta el mismo piloto lo que fueron las últimas tres carreras de la temporada, de las que esperaba un poco más pero sale satisfecho con su capacidad de reacción y el saber adaptarse a cada situación. “Me quedo con el aprendizaje y con todo lo que hemos mejorado a pesar de las circunstancias. De todo se saca experiencia y esto nos servirá de cara al futuro”.

Un futuro que se anunciará en las próximas semanas, pero su continuidad en el mundo de los monoplazas está asegurada y seguirá enfocado en el mismo objetivo que el primer día que empezó.

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